
Una inversión superior a los $3.200 millones permite modernizar la producción de roca fosfórica, pasando de una capacidad mensual de 30 toneladas a 90 toneladas por turno.
NEIVA, HUILA – 12/12/25 . – En un paso decisivo hacia la soberanía alimentaria y la modernización del campo, entró en operación la nueva planta de trituración y molienda de roca fosfórica en el municipio de Aipe. El proyecto, liderado por la Gobernación del Huila a través de Infihuila, representa un logro más para la agroindustria del sur del país.
La obra, ubicada en el complejo industrial Fosfatos del Huila (km 39 vía Neiva–Bogotá), contó con una inversión total de $3.224 millones, de los cuales la Gobernación del Huila a través de Infihuila, aportó $3.000 millones.
La modernización
La nueva infraestructura tecnológica transforma radicalmente la eficiencia de la planta Bamcucá. Los cambios más impactantes incluyen:
– Salto en la producción: Se pasa de procesar 30 toneladas al mes a 90 toneladas en un solo turno de 8 horas.
– Mayor calidad: El material ahora se procesa hasta la malla 300 (casi impalpable), superando la antigua malla 20. Esto garantiza un fertilizante de mayor absorción y calidad.
– Potencia eléctrica: Se instaló un transformador de 500 KVA, elevando el sistema de 220V a 440V para soportar maquinaria pesada.
– Empaque ágil: Implementación de un sistema semiautomático que optimiza la logística de distribución.
El evento de inauguración contó con la presencia de la gerente de Infihuila, Cielo Ortiz, quien verificó la puesta en marcha de los equipos y reafirmó el papel de la entidad como el brazo financiero que impulsa el desarrollo productivo de la región. Bajo su gestión, se busca articular esfuerzos financieros con proyectos tangibles que transformen la realidad de los productores opitas.
Esta planta no es solo una obra de infraestructura, sino un motor de desarrollo con múltiples beneficios para el departamento:
– Reducción de costos para el campesino: Al producir fertilizantes de alta calidad localmente, se reduce la dependencia de insumos importados costosos, permitiendo a los agricultores acceder a precios más competitivos.
– Eficiencia agronómica: La trituración a «malla 300» permite que el fósforo sea asimilado mucho más rápido por los cultivos, mejorando la productividad de las cosechas en suelos ácidos, comunes en la región.
– Fortalecimiento de la Agrominería: Consolida un modelo de negocio donde la riqueza mineral del subsuelo huilense se transforma directamente en riqueza agrícola, cerrando brechas productivas.
-Soberanía de insumos: Posiciona al Huila como un jugador estratégico en el mercado nacional de fertilizantes, vital ante las fluctuaciones del mercado global.
-Desarrollo territorial: La modernización de la planta Bamcucá dinamiza la economía del municipio de Aipe y genera empleos técnicos especializados en la zona.
Este proyecto forma parte del Plan de Desarrollo «Por un Huila Grande», que contempla futuras inversiones en plantas de calcinación y mezcla en otras zonas del departamento.





